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Escala de coma de Glasgow: tabla completa, cómo se puntúa y hoja para descargar

La escala de coma de Glasgow es la forma estándar de poner un número al nivel de conciencia de un paciente. Se publicó en 1974 para valorar el traumatismo craneoencefálico y hoy se usa en urgencias, en planta, en la ambulancia y en cuidados intensivos, porque permite que dos profesionales distintos describan lo mismo de la misma manera. Esta guía repasa la tabla completa, cómo se puntúa cada componente, qué significa el total y deja una hoja de registro para descargar en PDF y Word.

Qué mide y cómo se puntúa

La escala valora tres respuestas de forma independiente: la apertura ocular, la respuesta verbal y la respuesta motora. Cada una se puntúa con su mejor respuesta observada, y el total es la suma de las tres. El mínimo posible es 3 y el máximo, 15.

PuntosApertura ocular (O)Respuesta verbal (V)Respuesta motora (M)
6Obedece órdenes
5OrientadaLocaliza el dolor
4EspontáneaConfusaRetirada al dolor
3A la orden verbalPalabras inapropiadasFlexión anormal (decorticación)
2Al dolorSonidos incomprensiblesExtensión anormal (descerebración)
1No abre los ojosSin respuesta verbalSin respuesta motora

El detalle importa: se puntúa la mejor respuesta de cada componente. Si el paciente localiza el dolor con un brazo y retira con el otro, la motora es 5, no 4.

La versión modificada para lactantes

Un bebé no obedece órdenes ni responde orientado, así que la escala se adapta. La apertura ocular se puntúa igual; lo que cambia es la respuesta verbal y la motora.

PuntosRespuesta verbal (lactante)Respuesta motora (lactante)
6Movimientos espontáneos con propósito
5Balbucea, sonríe, sigue objetosRetirada al tacto
4Llanto irritableRetirada al dolor
3Llora ante el dolorFlexión anormal (decorticación)
2Se queja ante el dolorExtensión anormal (descerebración)
1Sin respuestaSin respuesta

Cómo se interpreta el total

PuntuaciónGravedad del traumatismo craneoencefálico
13 a 15Leve
9 a 12Moderado
8 o menosGrave

Una puntuación de 8 o menos define el coma y es el umbral clásico para plantear el aislamiento de la vía aérea y la monitorización de la presión intracraneal. Algunos protocolos reservan el traumatismo leve para 14 y 15 puntos, y consideran moderado el 13: conviene seguir el que use tu centro y dejarlo escrito.

Un ejemplo resuelto

Paciente de 62 años tras una caída. Abre los ojos cuando se le llama por su nombre, responde con frases confusas sobre dónde está y, al aplicar un estímulo doloroso, lleva la mano hacia el punto del estímulo.

  • Apertura ocular: a la orden verbal, O3.
  • Respuesta verbal: confusa, V4.
  • Respuesta motora: localiza el dolor, M5.

El registro correcto es GCS 12 (O3 V4 M5), traumatismo moderado. Y aquí está el error más repetido: anotar solo el 12. El desglose es lo que permite ver en la siguiente valoración si lo que ha cambiado es la motora, que es la de peor pronóstico.

Los errores que más se repiten

  1. Escribir el total sin el desglose de los tres componentes.
  2. No anotar cuándo un componente no es valorable: un paciente intubado no tiene respuesta verbal valorable y debe registrarse como tal, no como un 1.
  3. Puntuar la peor respuesta en lugar de la mejor.
  4. Valorar una sola vez. La escala vale sobre todo por su evolución: una caída de dos puntos entre dos valoraciones es un dato de alarma.
  5. Olvidar los factores que la distorsionan: alcohol, sedación, hipoglucemia o una fase postcrítica bajan la puntuación sin que haya lesión estructural.

Qué hacer cuando un componente no se puede valorar

El post dice más arriba que un paciente intubado no tiene respuesta verbal valorable y que no se le pone un 1. Falta la parte práctica: qué se escribe entonces.

La recomendación es anotar ese componente como no evaluable, con las siglas NT (del inglés not testable) o la abreviatura que use tu centro, y no calcular el total. Un total construido sobre un componente inventado no es comparable con nada, y es justo lo que hace que la siguiente valoración parezca una mejoría o un empeoramiento que no existe.

Para el paciente intubado existe una notación específica: la respuesta verbal se registra como V-ET, que indica que no se puede valorar por el tubo endotraqueal. Y hay un dato que justifica no dar la valoración por perdida: en pacientes con afasia, por ejemplo tras un ictus, la suma de los componentes ocular y motor predice la mortalidad precoz de forma comparable al Glasgow completo. Es decir, que aunque falte la verbal, lo que se ha podido medir sigue informando. Lo que no se puede es rellenar el hueco.

Lo mismo vale para el edema palpebral, que impide valorar la apertura ocular, y para la sedación o la relajación farmacológica, que no es que impidan valorar: es que falsean lo que se valora. En todos esos casos, la anotación honesta es la que dice qué se ha podido mirar y qué no.

Cuánto se parecen dos valoraciones del mismo paciente

Es la pregunta que hay que hacerle a cualquier escala, y el Glasgow la responde bien. Una revisión sistemática publicada en 2016, que reunió 53 estudios sobre la fiabilidad entre observadores, encontró que el 85 % de los resultados procedentes de los estudios de mayor calidad metodológica mostraban una fiabilidad sustancial, con un índice kappa por encima de 0,6. Para la puntuación total, el kappa superaba 0,6 en el 77 % de las observaciones.

Dentro de la escala, el componente que más se presta a interpretaciones distintas es el motor, que es precisamente el de mayor valor pronóstico. Distinguir entre localizar el dolor, retirarse de él y una flexión anormal exige práctica y un estímulo aplicado igual por todo el mundo. La misma literatura señala que la formación específica mejora la concordancia, lo cual suena obvio pero tiene una lectura operativa: una sesión corta de repaso en la unidad vale más que cambiar de escala.

La versión con pupilas: GCS-P

En 2018, Brennan, Murray y Teasdale, este último uno de los dos autores originales de la escala, publicaron una variante que incorpora al Glasgow la información que el total siempre había dejado fuera: la reactividad pupilar.

El cálculo es una resta:

GCS-P = GCS − PRS, donde PRS es la puntuación de reactividad pupilar: 0 si las dos pupilas reaccionan, 1 si solo reacciona una y 2 si no reacciona ninguna.

El resultado va de 1 a 15, en lugar de 3 a 15, y lo que gana es capacidad de discriminar en el extremo malo: los pacientes que antes se acumulaban todos en el 3 ahora se reparten entre 1, 2 y 3 según sus pupilas, que es donde la diferencia pronóstica importa. Una puntuación de 1 a 8 indica lesión grave.

No sustituye al Glasgow ni obliga a cambiar la hoja de registro: se calcula a partir de lo que ya se mide, siempre que la reactividad pupilar esté anotada. Que es otra razón para que esté anotada.

Dos apuntes de historia que explican la escala

La publicaron Graham Teasdale y Bryan Jennett en 1974, desde el Queen Elizabeth Hospital de Glasgow, en The Lancet. En su primera versión el total llegaba a 14, no a 15: la respuesta de retirada al dolor se añadió en 1977, y con ella el máximo pasó a 15. Por eso conviven en la literatura antigua puntuaciones que no cuadran con la tabla de hoy.

El segundo apunte es más útil en la práctica: la escala nació para el traumatismo craneoencefálico y se ha extendido a todo tipo de pacientes, pero las categorías de gravedad siguen siendo las del traumatismo. En pediatría, por ejemplo, se ha descrito que un total de 5 o menos identifica la lesión grave con más precisión que el corte de 8 del adulto.

Hoja de registro de la escala de Glasgow para descargar

Hoja con la tabla de adultos, la versión modificada para lactantes, un cuadro de registro seriado para anotar varias valoraciones con su hora y la interpretación del total. Gratis, en PDF para imprimir y en Word para añadir el membrete de tu centro.

Enlace directo. Sin formulario, sin registro.

Esta plantilla forma parte de las plantillas clínicas de DriCloud, todas gratis y con descarga directa.

Del papel a la historia clínica

En una valoración seriada, lo que cuesta no es puntuar: es que las puntuaciones queden juntas y comparables. Cuando la escala se registra dentro de la historia clínica electrónica, cada valoración queda con su fecha, su hora y el profesional que la firma, y la evolución se ve de un vistazo en lugar de tener que reconstruirla con hojas sueltas. Si trabajas con escalas a diario, te interesan también la escala de Braden y el índice de Barthel.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la puntuación mínima y máxima de la escala de Glasgow?

El mínimo es 3 puntos (1 en cada componente) y el máximo 15. No existe el 0: incluso sin ninguna respuesta, cada componente puntúa 1.

¿Qué significa un Glasgow de 8?

Ocho puntos o menos definen el coma. Es el umbral clásico para valorar el aislamiento de la vía aérea y la monitorización de la presión intracraneal, siempre según el protocolo del centro y la situación del paciente.

¿Cómo se anota la escala si el paciente está intubado?

La respuesta verbal no es valorable y así debe registrarse, indicándolo junto al desglose, en lugar de puntuarla como 1 y dar por bueno un total que no lo es.

¿Sirve la misma escala para niños?

La apertura ocular se puntúa igual, pero la respuesta verbal y la motora se sustituyen por la versión modificada para lactantes, adaptada a lo que un bebé puede hacer.

¿Dónde puedo descargar una hoja de la escala de Glasgow?

En esta misma página, gratis y sin registro, en PDF y en Word, con la tabla de adultos, la de lactantes, el registro seriado y la interpretación.

Contenido divulgativo dirigido a profesionales sanitarios. La escala es una herramienta de valoración: la interpretación y la decisión clínica corresponden siempre al profesional, según el protocolo de su centro.

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